No subscription or hidden extras
Read through the most famous quotes by topic #victoria
Mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. Hemos amontonado cosas y seguridades por no tenernos el uno al otro. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada. Hemos construido catedrales y nos hemos quedado del lado de afuera, pues las catedrales que nosotros mismos construimos tememos que sean trampas. No nos hemos entregado a nosotros mismos, pues eso sería el comienzo de una vida larga y la tememos. Hemos evitado caer de rodillas delante del primero de nosotros que por amor diga: tienes miedo. Hemos organizado asociaciones y clubs sonrientes donde se sirve con o sin soda. Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes. No hemos usado la palabra amor para no tener que reconocer su contextura de odio, de amor, de celos y de tantos otros opuestos. Hemos mantenido en secreto nuestra muerte para hacer posible nuestra vida. Muchos de nosotros hacen arte por no saber cómo es la otra cosa. Hemos disfrazado con falso amor nuestra indiferencia, sabiendo que nuestra indiferencia es angustia disfrazada. Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa. Hablar de lo que realmente importa es considerado una indiscreción. No hemos adorado por tener la sensata mezquindad de acordarnos a tiempo de los falsos dioses. No hemos sido puros e ingenuos para no reírnos de nosotros mismos y para que al fin del día podamos decir «al menos no fui tonto» y así no quedarnos perplejos antes de apagar la luz. Hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos. Hemos llamado debilidad a nuestro candor. Nos hemos temido uno al otro, por encima de todo. Y todo eso lo consideramos victoria nuestra de cada día. ↗
farewell best beloved, here at last I shall rest with thee, with thee in Christ I shall rise again'.(written on Prince Albert's and Queen Victorias's mausoleum) ↗
Hello." The doctor speaks softly, nervously. Mr White doesn't respond, not even the slightest change of expression. Dr Archer has been thinking. Mulling it over in his head, endlessly, driving himself more insane he thinks than any unfortunate in his care, crazy with this longing. He is afraid of spiders, he watches the clouds, he held up two fingers; he is lucid. He came to me of his own free will; he shares these terrible feelings. ↗
Victorian rigidities were such that ladies were not even allowed to blow out candles in mixed company, as that required them to pucker their lips suggestively. They could not say that they were going "to bed"--that planted too stimulating an image--but merely that they were "retiring." It became effectively impossible to discuss clothing in even a clinical sense without resort to euphemisms. Trousers became "nether integuments" or simply "inexpressibles" and underwear was "linen." Women could refer among themselves to petticoats or, in hushed tones, stockings, but could mention almost nothing else that brushed bare flesh. ↗
I’m not like her. I don’t steal people.” Mr. Tibbalt watched her, saying nothing. The silence made Victoria bristle. “Well, I don’t. ↗
You know this is wrong." It isn't a question. When he turns, White is still wrapped snug in the counterpane, motionless, just his gaze pursuing the doctor about the room. "I am wrong to do this." The doctor says it as if instructing himself. White says nothing. With a sigh, Archer sits on the edge of the bed, smoothing White's curls back from his forehead. "Do you know what we did last night?" To admit it, to speak out loud, seems in itself a terrible affront. It might be his imagination, but the doctor fancies he sees a slight lowering of black lashes, the tiniest quirk of a shy smile. He says, wearily but not without affection, "No, I don't suppose you do. ↗
